martes, agosto 09, 2005

La ética.


De la moral a la ética.

Si el término moral procede de un término latino que significa “costumbre”, el término ética deriva de ethos, que en griego significaba carácter. Por tanto, es evidente la relación entre los dos conceptos. Si recordamos lo que dijimos acerca de las acciones, los hábitos y el carácter sabremos que los hábitos o costumbres que tenemos determinan nuestro carácter o personalidad, y que éste, a su vez, acaba por condicionar nuestras acciones concretas. Quién tiene por costumbre o hábito actuar de forma responsable termina por tener un carácter o personalidad juiciosa. Este carácter, a su vez, hace más probables en esa persona las acciones juiciosas que las insensatas. Así, pues, entre la costumbre y el carácter (base de nuestro talante moral) existe una estrecha relación. Vemos que, al menos etimológicamente, existe un parentesco entre moral y ética: la costumbre (moral) determina nuestro carácter (ética), y este condiciona nuestras acciones.

Ética y moral no sólo están emparentadas etimológicamente. En la actualidad se usan como términos sinónimos. Así, tanto podemos decir “Juan ha actuado de forma inmoral” como “Juan ha actuado sin ningún tipo de ética”, o también, “mi código moral me impide hacer esto” o “mi ética me impide comportarme así”. Sin embargo, aunque en un sentido laxo pueden emplearse de esta manera, en un sentido estricto tienen significados distintos. En el lenguaje filosófico se suele distinguir la moral, o código de normas que regulan la acción correcta, de la ética, es decir, de la reflexión acerca de la moral. Según esta distinción, la ética viene a ser una especie de filosofía moral, que tiene como objeto de estudio precisamente los códigos morales concretos: su validez, fundamentación y legitimación.

Aunque la ética sea considerada una disciplina filosófica, lo cierto es que ética será cualquier reflexión, análisis o estudio de las normas y los valores morales. Por lo tanto, no es algo que deba circunscribirse al ámbito académico o deba relegarse a los especialistas filosóficos. Ética es cualquier reflexión crítica y seria, también la que hacemos nosotros cuando reflexionamos acerca de si determinada norma es válida (por ejemplo, la obligación de ser sinceros) o cuando discutimos si un valor (sinceridad) debe supeditarse a otro (por ejemplo, la amistad).