La vida moral y la reflexión ética.

lunes, octubre 03, 2005

Leer para la prueba coeficiente dos:

1. La moral.
2. Definición de moral.
3. Acción, hábito, carácter.
4. Proceso de maduración moral.
5. La ética.

Más el desarrollo de la teoría ética de Kant en el imperativo categórico.
Los vínculos son de ayuda.

sábado, agosto 13, 2005

La moral.


El ser humano como ser moral.


Existe una diferencia fundamental entre el comportamiento del animal y la acción humana; mientras que el primero está gobernado por el instinto, la segunda se caracteriza por una gran flexibilidad para el aprendizaje. La acción animal aparece preprogramada o determinada, y el comportamiento humano, en cambio, se caracteriza por ser abierto y libre. Precisamente este carácter libre y abierto de la acción es lo que hace al ser humano responsable de sus actos. Un individuo que ante una determinada situación reflexiona, toma una decisión y actúa en concordancia con ella es el autor esa acción y, por tanto, debe responder de ella; es decir, debe estar dispuesto a recibir el reconocimiento o la amonestación de si mismo y de los demás.

Este carácter libre del actuar humano constituye también la base del carácter moral que posee en exclusividad. La libertad, es decir, la capacidad para decidir y elegir entre varias opciones posibilita que las acciones concretas que alguien lleva a cabo se ajusten o no a las costumbres y normas de su comunidad. Cuando el sujeto decide actuar de acuerdo con las normas asumidas, actúa correctamente (es moral); cuando decide libremente saltárselas, actúa incorrectamente (es inmoral). Pero, en cualquier caso, lo que no puede hacer es dejar de actuar en el marco de ese código normativo (ya sea acatándolo o violándolo); es decir, lo que no se puede hacer es ser amoral. Por eso, decimos que el ser humano es esencial e inevitablemente un ser moral.

viernes, agosto 12, 2005

Definición de moral.

Definición de moral.


La palabra moral (moralis, en latín) deriva de la palabra mos, que significa "costumbre" en esta misma lengua. En cada pueblo, al igual que en cada individuo, existen multitud de costumbres (mores) que regulan la visa cotidiana. Por ejemplo: el deber de respetar a los mayures, la prohibición de apropiarese de lo que pertenece a los demás o la condción de cumplir las promesas. El conjunto de esas "mores", costumbres, constituyen la moral de un pueblo o de un sujeto. En relación cos este significado etimológico, podemos definior el téwrmiono moral de la siguiente manera:

La moral es el código de normas que regulan la acción individual y colectiva que se considera correcta.

Sin embargo, es preciso matizar esta definición, distinguiendo dos formas de entender eso que llamamos moral. En este sentido, Aranguren y Zubiri, dos prestigiosos filósofos españoles, han hecho popular la distinción entre moral como contenido y moral como estructura.

-Moral como contenido. Este sentido de moral coincide con la definición dada antes. Como su nombre indica, se refiere al contenido concreto de una moral; es decir, a las normas y los principios que, según una comunidad o persona, regulan el comportamoiento correcto. Así entendida, la moral es un corpus que puede tener como contenido normas como: respetar a los padres, proteger a los hijos, decir la verdad, ser honestos con los demás...

-Moral como estructura. En este sentido, la moral es un rasgo constitutivo de la naturaleza humana. Lo hemos visto antes: la naturaleza del ser humano le convierte en el único ser moral que existe, y edemás, le determina inevitablemente a serlo. Su carácter abierto le empuja a definirse constantemente en las elecciones y los actos que realiza. Estos son fruto de una voluntad libre que tiene la posibilidad de escoger, pero también, la obligación de hacerlo, y siempre de acuerdo con las normas asumidas o en contra de ellas.

jueves, agosto 11, 2005

Acción, hábito, carácter.

Acción, hábito y carácter.
Si nos situamos en la perspectiva de la moral como contenido, podemos afirmar que es en el actuar concreto donde se manifiesta el carácter moral del ser humano. Cada acción concreta puede ser valorada como moral o inmoral en función de si cumple o incumple las normas. Sin embargo, al hablar de moral nos referimos a algo que va mas allá de las acciones aisladas y concretas que pueda llevar a cabo un sujeto determinado. Cuando hablamos de moralidad o inmoralidad nos referimos sobre todo a los hábitos y el carácter de un sujeto moral.
Los hábitos (o costumbres) son ciertas tendencias a actuar de un determinado modo ante situaciones similares. Por ejemplo, estudiar para el examen de mañana es una acción aislada, la tendencia a estudiar con regularidad es un hábito que consiste en la repetición de esta misma acción (estudiar) ante situaciones similares (proximidad de un examen). El conjunto de hábitos de una persona constituye su carácter o forma de ser; es decir, los rasgos que lo distinguen de otros y que es posible observar en sus acciones concreta.
Aunque nacemos con unas predisposiciones concretas, nuestro carácter se forma por la repetición de acciones similares; quien se acostumbra a “no dejar para mañana lo que puede hacer hoy” termina por adquirir un carácter diligente. Por eso el carácter no puede considerarse algo que nos venga definitivamente dado, sino algo que vamos construyendo lenta pero constantemente con nuestro hacer cotidiano. Aunque es menos habitual, también pede ocurrir que una sola acción emblemática y decisiva provoque un brusco cambio de carácter. Por ejemplo, para una persona egoísta, arriesgar la propia vida para salvar la de otro puede suponer una acción decisiva que cambie para siempre su carácter. Cuando sucede algo así, hablamos de conversión.
El carácter se va haciendo día a día sobre nuestras acciones. Por esto, tenemos que sentirnos responsables de él. Ahora bien, una vez el carácter esta formado, este influye y condiciona fuertemente nuestras acciones concretas. Así, a una persona respetuosa le será más fácil respetar a sus semejantes en las situaciones puntuales del día a día que a una persona que no lo es. Cuanto más asimilado está el carácter, más difícil es llevar a cabo acciones de signo contrario a las que habitualmente solemos desempeñar. Por ello, puede decirse que el carácter es la base de nuestra naturaleza moral, pues una vez formado condiciona nuestras acciones, y en consecuencia, la corrección e incorrección de estas.

miércoles, agosto 10, 2005

Proceso de maduración moral.



Los estadios del desarrollo moral según Kohlberg.

Algunos psicólogos, como Jean Piaget (1896-!980) y su discipulo Lawrence Kolhlberg (1927), han estudiado el desarrollo de la conciencia moral y la evolución de la forma en que el individuo se relaciona con las normas.

A continuación vamos a estudiar brevemente los seis estadios del proceso de maduración moral que establecío Kolhberg. Para entenderlo bien, debe quedar claro que no se puede identificar estos estadios con los períodos de crecimiento humano (infancia, adolescencia y madurez). Según Kolhberg, sólo el 5% de los individuos adultos llega al último estadio. Por lo tanto, la madurez física y psicológica no siempre conlleva madurez moral.

Los 6 estadios del desarrollo moral de Kohlberg se distribuyen en tres niveles y, muy condensadamente, son los siguientes.


NIVEL 1. PRECONVENCIONAL

Los actos son "buenos" o "malos" para el niño en base a sus consecuencias materiales o las recompensas o castigos que le reportan.

Estadio 1. La mente del niño "juzga" en base a los castigos y la obediencia.

Estadio 2. Está bien aquello que reporta beneficios y satisface necesidades, eventualmente las de los otros. Aparecen las nociones de "lo correcto", "lo equitativo" pero se aplican en el plano material. La reciprocidad consiste en "tanto me das, tanto te doy".

NIVEL 2. CONVENCIONAL

La actitud global de la persona es de conformidad a las expectativas y al orden social.

Estadio 3. La buena conducta es la que agrada a los otros o les proporciona ayuda siendo así aprobada. La conducta empieza a ser valorada por sus intenciones.

Estadio 4. La conducta recta consiste en cumplir con el deber, mostrar respeto a la autoridad y acatar el orden social.


NIVEL 3. POSTCONVENCIONAL, AUTONOMO.

Los principios y valores morales se conciben independientemente de los grupos sociales que los profesan.

Estadio 5. Lo preside una concepción contractual, con un cierto tono utilitario. La acción recta es la que se ajusta a los derechos generales de los individuos consensuados por la sociedad. Es posible cambiar la ley

Estadio 6. La ética universal. Lo recto es una decisión tomada en conciencia por cada persona de acuerdo con unos principios de justicia, reciprocidad, igualdad de derechos, respeto a la dignidad de la persona, etc.


Recursos de apoyo:
Teoría genética del desarrollo de la inteligencia en el niño de Piaget:
http://sepiensa.org.mx/contenidos/2004/irene/introjp/intrijp.html
Desarrollo del juicio moral de Kohlberg:
http://www.geocities.com/CollegePark/Plaza/2239/carpetas/18.htm

martes, agosto 09, 2005

La ética.


De la moral a la ética.

Si el término moral procede de un término latino que significa “costumbre”, el término ética deriva de ethos, que en griego significaba carácter. Por tanto, es evidente la relación entre los dos conceptos. Si recordamos lo que dijimos acerca de las acciones, los hábitos y el carácter sabremos que los hábitos o costumbres que tenemos determinan nuestro carácter o personalidad, y que éste, a su vez, acaba por condicionar nuestras acciones concretas. Quién tiene por costumbre o hábito actuar de forma responsable termina por tener un carácter o personalidad juiciosa. Este carácter, a su vez, hace más probables en esa persona las acciones juiciosas que las insensatas. Así, pues, entre la costumbre y el carácter (base de nuestro talante moral) existe una estrecha relación. Vemos que, al menos etimológicamente, existe un parentesco entre moral y ética: la costumbre (moral) determina nuestro carácter (ética), y este condiciona nuestras acciones.

Ética y moral no sólo están emparentadas etimológicamente. En la actualidad se usan como términos sinónimos. Así, tanto podemos decir “Juan ha actuado de forma inmoral” como “Juan ha actuado sin ningún tipo de ética”, o también, “mi código moral me impide hacer esto” o “mi ética me impide comportarme así”. Sin embargo, aunque en un sentido laxo pueden emplearse de esta manera, en un sentido estricto tienen significados distintos. En el lenguaje filosófico se suele distinguir la moral, o código de normas que regulan la acción correcta, de la ética, es decir, de la reflexión acerca de la moral. Según esta distinción, la ética viene a ser una especie de filosofía moral, que tiene como objeto de estudio precisamente los códigos morales concretos: su validez, fundamentación y legitimación.

Aunque la ética sea considerada una disciplina filosófica, lo cierto es que ética será cualquier reflexión, análisis o estudio de las normas y los valores morales. Por lo tanto, no es algo que deba circunscribirse al ámbito académico o deba relegarse a los especialistas filosóficos. Ética es cualquier reflexión crítica y seria, también la que hacemos nosotros cuando reflexionamos acerca de si determinada norma es válida (por ejemplo, la obligación de ser sinceros) o cuando discutimos si un valor (sinceridad) debe supeditarse a otro (por ejemplo, la amistad).

lunes, agosto 08, 2005

Teorías éticas.


Teorías éticas.

Una teoría ética es una teoría filosófica que intenta fundamentar la moral, es decir, justificar su validez y legitimidad. Como toda moral consiste en una serie de preceptos o normas (“busca el término medio”, “haz lo que beneficie a la mayoría”) y una serie de valores (templanza, utilidad, felicidad…), la teoría ética deberá justificar precisamente estas normas y valores.
Según cuál sea el tipo de fundamento que proporcione, hablaremos de un tipo de teoría ética o de otro. Así, serán teorías distintas las que conciben y defienden la moral como una búsqueda de la vida buena o como el cumplimiento del deber.

Clasificación de las teorías éticas.


Las distintas teorías que se han dado a lo largo de la historia pueden dividirse en varios tipos, no sólo por el fundamento concreto que dan de las normas morales, sino también por el modo particular de darlo.
A continuación ofrecemos una serie de preguntas, cuya respuesta puede servir para clasificar la diversidad de teorías existentes.

Pregunta
-Respuesta
Tipo de ética
Teorías éticas

¿Quién puede decirme lo que debo hacer?
-Yo mismo.
El ser humano es autónomo y racional; por ello, tiene capacidad para establecer sus propias normas y valores. El ser humano debe decidir, sin recurrir a instancias externas, lo que es correcto y lo que es preciso hacer en cada momento. Por lo tanto, es su razón, autónoma e independiente, la que fundamenta y justifica las normas, sin necesidad de recurrir a nada superior a ella.
Autónoma
Formalismo
Ética discursiva
-La naturaleza, Dios, la autoridad legal…
El ser humano tiene interiorizada una serie de normas y valores; sin embargo, éstos le vienen dados desde fuera, desde algo externo a él. La ley moral, que establece lo que es correcto, es objetiva y externa al sujeto moral. Este únicamente la interioriza y, por supuesto, la acata.
Heterónoma
Estoicismo
Intelectualismo moral
Iusnaturalismo ético
Utilitarismo
Hedonismo

¿Qué debo hacer?
-Debo actuar de acuerdo a una norma que pueda convertirse en ley universal.
La ética no ha de decirnos qué debemos hacer, sino cómo debemos hacerlo; es decir, la ética no tiene contenido, no consiste en una lista de normas y preceptos que tenemos que seguir. Sólo debe decirnos cómo actuar para comportarnos correctamente; es decir, sólo debe determinar la forma de la acción correcta.
Formal
Formalismo
Ética discursiva
-Debo hacer esto, porque es lo bueno.
La ética debe decirnos qué debemos hacer para alcanzar aquello que es bueno, para acceder al bien. Por eso, la ética tiene un contenido concreto consistente en una serie de normas (“huye de los excesos”, “busca el placer4”…) que nos señalan qué es preciso hacer para alcanzar el bien (felicidad, placer)
Material
Eudemonismo
Hedonismo
Estoicismo
Utilitarismo
Iusnaturalismo ético


¿Cuáles son las acciones correctas?
-Las que tienen buenas consecuencias; es decir, las que me acercan al bien.
La corrección de las acciones depende de las consecuencias que se sigan de ellas. Una acción correcta es la que tiene consecuencias útiles o buenas, y una acción incorrecta es aquella que no proporciona ningún bien ni utilidad. Dicho de otro modo, las normas morales se justifican de acuerdo a un fin (el bien, la felicidad, el placer…). Son normas válidas y fundadas las que me acercan a ese fin que persigo, y no lo son las que me alejan de él.
Teleológica
Eudemonismo
Hedonismo
Iusnaturalismo ético
Utilitarismo

-Las que, independientemente de sus consecuencias, son correctas en sí mismas, porque cumplen con el deber.
La corrección de las acciones no depende de las consecuencias que se desprenden de ellas. Así, una acción puede ser correcta aunque sus consecuencias no sean buenas, y pueden ser incorrectas aunque sus consecuencias sí lo sean. Por lo tanto, las acciones y las normas son correctas por ellas mismas, independientemente de lo que se siga de ellas. El único criterio para evaluar las normas y las acciones es que se adecuen a lo que es correcto, a nuestro deber.
Deontológica
Formalismo
Ética discursiva


¿Puedo conocer lo que está bien y lo que debo hacer?
-Sí.
Es posible conocer racionalmente la validez moral de una norma y argumentar y demostrar la corrección o incorrección de determinados preceptos. O sea, los juicios como “el placer es el bien” o “la sinceridad es buena” pueden ser verdaderos o falsos, y además, el ser humano está capacitado para conocer esta verdad o falsedad. La moral es, por tanto, un saber racional.
Cognitivista

Intelectualismo moral
Eudemonismo
Hedonismo
Utilitarismo
Formalismo
Ética discursiva

-No.
No es posible justificar racionalmente las normas morales, porque éstas no se basan en nada que pueda ser conocido intelectualmente. Las normas y los valores que forman la moral surgen de las emociones y sentimientos que suscitan ciertas acciones. Por ello, la moral no es un saber racional, sino que forma parte del ámbito de lo emotivo.
No cognitivista
Emotivismo

Recursos complementarios:

Obligatorio: http://presencias.net/indpdm.html?http://presencias.net/educar/ht1040b.html

Apoyo: http://www.monografias.com/trabajos16/teorias-eticas/teorias-eticas.shtml

Tomás de Aquino: http://www.webdianoia.com/medieval/aquinate/aquino_etica.htm